Mayo 26 – La ansiedad genera desconfianza en Dios

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Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará (Salmos 55:22)

La excesiva ansiedad es pecado, aunque haya motivos legítimos para tenerla. El precepto que manda evitar cuidados congojosos es encarecidamente inculcado por nuestro Salvador una y otra vez, y repetido, después, por los apóstoles. Es éste un mandamiento que no puede ser olvidado sin incurrir en transgresión, pues la esencia misma de la ansiedad es la falsa idea de que somos más sabios que Dios, y la creencia de que hemos de meternos en su lugar para hacer por Él lo que Él mismo determinó hacer por nosotros.

Intentamos pensar en eso que suponemos que Dios olvidará; nos afanamos por colocar sobre nosotros mismos las pesadas cargas, como si Dios no pudiese o no quisiese llevarlas en nuestro lugar. Ahora bien, esta desobediencia a su explícito mandamiento, esta incredulidad a su Palabra, esta presunción en entrometernos en lo que es de su exclusiva incumbencia, es pecado. Aún más que esto, el cuidado congojoso nos suele conducir a cometer pecado. El que no puede dejar con confianza sus asuntos en las manos de Dios, pero quiere llevar sus propias cargas, es muy probable que sea tentado a usar medios ilícitos para ayudarse a sí mismo. Este pecado nos hace dejar a Dios, como nuestro consejero, y recurrir a la sabiduría humana. Esto es ir a «cisternas rotas» en vez de ir a la «fuente», como le pasó al antiguo Israel. La ansiedad nos hace dudar del amor de Dios y, consecuentemente, nuestro amor para con Él se enfría; sentimos desconfianza y así contristamos al Espíritu de Dios de suerte que nuestras oraciones llegan a ser impedidas y la consistencia de nuestro ejemplo queda perjudicada. La falta de confianza en Dios nos lleva a vagar lejos de Él; pero si con fe sincera en su promesa echamos sobre Él nuestras cargas, seremos fuertes contra la tentación. «Guardarás en perfecta paz aquel cuyo ánimo se apoya en ti.»


Charles Spurgeon, Lecturas Matutinas: 365 lecturas diarias (Spanish Edition) (Editorial CLIE, 2011).

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Categories: 5 Mayo

1 comment

  1. Angie says:

    Soy esa persona que dicen ahí necesito dejar mis cargas , hay días que confiada estoy pero después llega la ansiedad y pasa porque escucho palabras de hombres que dicen que no hay solución

    Necesito dejar mis cargas y confiar plenamente que Dios me ayudará

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